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Maximiliano Gerscovich, director del film Stephanie: "Cuevana es nuestro único amigo"

imagen del film Stephanie

Cuevana en este momento es nuestro mejor amigo, y te diría que nuestro único amigo, porque los caminos para nuestra película que se hizo hace siete años, se rodó hace siete años, se fueron cada vez, achicando más

Stephanie” es el nombre de la película protagonizada por Antonio Birabent y Soledad Fandiño, que se estrenará en exclusiva por internet, en alta definición y en el sitio Cuevana, el próximo jueves 22 de diciembre.

En el programa Tecno23 estuvieron Maximiliano Gerscovich, el director de la película, junto con Federico Heinz, presidente de Vía Libre, hablando sobre Cuevana, cine, internet y cultura libre:

Hay una explosión de tecnología, todo el mundo puede filmar, todo el mundo puede grabar discos, todo el mundo escribe libros, pero no todo el mundo puede mostrar lo que hace[…]

En efecto, tal como observa Gerscovich, el desafío presente —no sólo para el cine, sino para todos los campos de producción artística— no está tanto en producir, sino más bien, en construir audiencias: “Stephanie” fue una de las primeras películas argentinas rodadas íntegramente en HD profesional, se filmó en sólo ocho días en locaciones reales de la ciudad de Buenos Aires con un elenco de importantes actores, sin fondos oficiales, acuerdos con canales de TV o subvenciones. Claro que todo aquello ocurrió… a fines de 2004. Desde estonces se presentó en festivales, ganó premios internacionales —Mejor Director en el Festival Intenacional de Cine y Video Independiente de Nueva York—, pero sus oportunidades de ser vista por el gran público se han transformado en una quimera: las obras que no son declaradas de interés por el INCAA, tampoco son de interés para los distribuidores, y quedan relegadas a un circuito de pequeñas salas de cine arte o festivales, sin chance de medirse con público masivo.

Cuevana tiene una base de 15 millones de usuarios registrados, un mínimo porcentaje de esa audiencia, es un universo de público incomparable. Sobre este punto continúa Gerscovich:

Lo que pasa es que los sitios que nacen como independientes, y en la música está lleno de sitios que están recontrabien diseñados, tienen un material amplísimo, bandas de todo el mundo, pero quedan en un círculo muy chico, porque internet es un océano que es inabarcable. Entonces me parece a mí, sin entrar a juzgar los objetivos de Cuevana, cuál su estructura de negocios, ni nada de eso, me parece que hicieron una base importante, obviamente con títulos y con material que son productos masivos, o sea, mi película no puede ser el puntal de un sitio para que explote, y yo eso lo entiendo, entonces entramos a uno en el que ya hay gente, con que un porcentaje minoritario, que es lo que va a ser, vea nuestra película, va a ser un montón de gente, infinitamente más que en una sala chiquita de arte […]

La película

Stephanie muestra a cinco hombres frente a la historia de una chica. Un narrador relata una historia ilustrada desde cuatro puntos de vista; cuatro ambientes similares pero diferentes; cuatro personajes que interactúan con el narrador, dotando, de este modo, a la secuencia de un efecto de extrañamiento propio de la repetición y el desdoblamiento contaba la sinopsis del film en sus comienzos

Desde ese entonces, el montaje fue cambiando, fueron apareciendo nuevas posibilidades de enriquecer y de allanar al mismo tiempo la narración, se revelaron aspectos inesperados, aún para quienes la habíamos ideado: el personaje central pidió ser mejor escuchado, surgieron nuevas relaciones de causa-efecto en la trama, el paso del tiempo pulió aristas y la película se re versionó a sí misma. El destino quiso —sabia e irónicamente— que Stephanie fuera un “cadáver exquisito” en todas las acepciones posibles del término, dicen ahora.

Protagonizada por Antonio Birabent, Soledad Fandiño, Carlos Echevarria, Juan Minujín y elenco de prestigiosos actores, dirigida por Maximiliano Gerscovich, producida por Fernando Baserga, y con guión de Sebastián Vigo y el propio cineasta, “Stephanie” se estrena este jueves 22 de diciembre por internet, en Cuevana.tv y stephaniefilm.com, aquí un adelanto:

Desde el Jurásico

Mientras, los medios, tendenciosamente, en consonancia con la utilización del eufemismo “piratería” para estigmatizar la milenaria práctica humana de compartir, se refieren al primer estreno “legal” de Cuevana… cuando simplemente se trata de un estreno “a secas”: la película será exhibida al gran público por primera vez allí. Seguramente cuando se pueda poner en línea una biblioteca de obras con copyright en internet, sin pedir permiso, tal como ocurre en el mundo material, hablarán de la primer “biblioteca legal”.

Desde aquí nos quedamos con esta paradoja planteada por Fede Heinz en Tecno23: la humanidad puede construir una máquina de copiar del tamaño del planeta como es internet —tengamos esto en claro, internet no hace otra cosa que copiar, es la única operación que sabe hacer, es una máquina de copiar que abarca todo el planeta— vamos a construir eso… y después no lo vamos a usar!

Sin dudas por aquí vamos a seguir exprimiéndole todo su potencial a la máquina… por más que el señor que vende hielo se escandalice.


Actualización (24/12/2011) Entrevista a Maximiliano Gerscovich Escribiendo Cine: Una película como Stephanie, estrenada sin publicidad en una sala mal ubicada, mal equipada y con entradas caras, puede aspirar con suerte a tener 500 espectadores (entre los que se encontrarían amigos y familiares de todos los que la hicimos). La cifra total de espectadores no la podemos saber, pero tenemos un piso estimado de 200 veces el número que la película haría en una sala del circuito alternativo.